¡Proletarios de todos los países, Uníos!

DOCUMENTO SITUACIÓN INTERNACIONAL

Enero de 2008

1. SITUACION INTERNACIONAL

1.1. La situación del Imperialismo

En los últimos años hemos venido desarrollando los siguientes planteamientos:

- Vivimos desde 1989 una nueva fase de la organización de la producción internacional imperialista, una nueva organización de la producción que ha tenido profundas incidencias económicas, políticas, sociales, militares y culturales en América Latina y en el mundo en general, conocida como la “globalización imperialista”. En esta etapa se fusionan los consorcios internacionales, dando origen a megamonopolios, subordinando aún más el Estado y colocándolo a su servicio, manteniendo en algunos sectores el capitalismo monopolista de estado.

- Los países más poderosos del mundo reunidos en el G8 (EEUU; Canadá; Francia; Reino Unido; Alemania; Italia y Japón más Rusia) y los megamonopolios imperialistas -que en una dinámica de asociación, absorción y fusión casi permanente van controlando monopólicamente las principales ramas de la actividad económica mundial- son la base de la conformación de bloques regionales.

- La lucha de los imperialistas por el control de las zonas geoestratégicas más ricas del planeta es el común denominador que subyace en las intrigas y alianzas políticas, las maniobras militares y las guerras de invasión. Los recursos energéticos, hídricos, forestales, la plataforma submarina, el control de los polos, las riquezas agrícolas y de biodiversidad son campo de rapiña intensa entre imperialistas.

- En la triada imperialista, EE.UU., Japón-China y la Unión Europea, se dan contradicciones, cuando sus intereses entran en pugna, contradicciones que con el tiempo pueden llegar a ser violentas. A pesar de que en este momento los tres centros imperialistas comparten la necesidad de un orden mundial que ampare su política de explotación de los pueblos del mundo, y actúan unidos ante la mayor parte de los asuntos internacionales, existen contradicciones entre ellos y en el interior de las respectivas clases dominantes. También en este contexto se debe tener en cuenta el crecimiento económico de Rusia, China e India, base territorial de la expansión económica mundial.

- Caracterizamos al imperialismo norteamericano como superpotencia imperialista que ha venido perdiendo la hegemonía mundial, debido a la disputa cada vez más intensa con otras potencias imperialistas; se empantano en Irak, ha tenido dificultades con su plan en Afganistán y en Pakistán no ha podido mantener la estabilidad ni ha logrado un plan de paz entre Palestina e Israel, no ha resuelto el problema de cercar a Irán, en fin el oriente medio es un polvorín. En la Unión Europea, los gobiernos de Francia y Alemania impulsan una política de derecha neoliberal para el fortalecimiento de la Unión Europea imperialista, dejando temporalmente sus diferencias de lado, para competir con los EE.UU. Rusia, no renuncia a su programa de superpotencia con el discurso del renacimiento de la Gran Rusia y el apoyo de la mafia rusa. Aunque no es parte de la Unión Europea, se alía con ésta para enfrentar a EEUU. Y desarrolla alianzas con el eje China-Irán-Corea. En Asia China avanza en su camino de ser potencia económica y cabeza de bloque por encima de Japón, en alianza con Corea y Vietnam, sin embargo con sus políticas se oponen al proyecto de hegemonía mundial del imperialismo norteamericano. Así mismo cobra fuerza el “Grupo de Shangai”. Todo esto está configurando un mundo multipolar.

- En EU existe unidad en las clases dominantes frente a la política imperialista, pero tienen diferencia sobre el manejo de tres aspectos claves: la guerra en el oriente medio, la política económica y la situación de los inmigrantes, aunque difieren en la forma de resolverlos, esto se refleja en la actual contienda por la presidencia entre demócratas y republicanos. Todos los candidatos son representantes de diferentes monopolios, como los petroleros, el gran comercio, el sector financiero, la industria militar, la tecnología de punta; igualmente representan diferentes sectores religiosos y priorizan relaciones distintas con sectores de las clases dominantes en las naciones oprimidas.

- La economía mundial, jalonada por el capital financiero, puede estar empezando un nuevo ciclo de crisis como la que se generó al finalizar el siglo XX y los primeros dos años del siglo XXI. Sería una nueva crisis con origen en los mismos EE.UU. por los problemas que enfrenta esta economía, centro del parasitismo financiero mundial, hoy con tres problemas: 1. gigantesca acumulación del parasitismo, el capital especulativo mundial, que debido a las altas tasas de interés se refugió en la banca yanqui, ha llegado a ser 8 veces más grande que la producción real; 2. desde el 2002, el dólar ha perdido el 40% de su valor en relación con las otras monedas (Euro, Yen, Libra Esterlina); 3. La burbuja inmobiliaria ha afectado a los principales bancos, p. ej. el Citibank, tuvo pérdidas en un 30%. A diferencia de los análisis catastrofistas, que cada año señalan el fin del imperialismo, llamamos a analizar juiciosamente el devenir de la economía mundial en el 2008, sus impactos en las economías latinoamericanas, las posibilidad de que se genere una recesión norteamericana, las estrategias del imperialismo y de hecho las oportunidades que a escala mundial se pueden abrir para los revolucionarios.

- Una posible contratendencia a los efectos de la crisis está relacionada con el precio del barril del petróleo, cercana a los US$ 100, que favorece a las multinacionales petroleras y a los países productores. Por otra parte existe un superávit en la producción capitalista, en la zona euro, en la BRICH (Brasil, Rusia, India y China), el crecimiento de algunos países africanos, que se convierten en reservas capitalistas, ante eventuales crisis.

- A pesar de que en todas partes se resiste contra la guerra, la opresión y la miseria y se lucha por la igualdad, la libertad, la soberanía nacional y la dignidad, en el mundo se pueden observar cuatro centros geográficos donde las contradicciones del sistema imperialista y la lucha de los pueblos pueden generar un cambio de correlación de fuerzas inter-imperialistas y entre los imperialistas y las naciones oprimidas, abriendo posibilidades para el avance revolucionario, estas son: Oriente Próximo (Irak, Irán, Afganistán y Palestina), Subcontinente Indio y Nepal, las ciudadelas imperialistas de Estados Unidos y Europa, en donde desde hace varios viene cobrando fuerza la lucha de los inmigrantes y los países de América Latina.

- Los países que conforman el Oriente Próximo, poseen las mayores reservas mundiales de petróleo y gas, además de una cultura milenaria (costumbres, religión, arte y organización social) diferente a los esquemas occidentales; por ello han venido sufriendo invasiones, presiones y persecuciones que tienen como objetivo apoderarse de sus riquezas naturales, aplastar o reducir su dignidad y; desmembrarlos para conjurar la “guerra santa” contra el occidente. Hoy las masas del oriente próximo apoyan y ejercen la lucha guerrillera urbana y rural, las inmolaciones, los ataques a las sedes de los imperialistas y eligen gobiernos anti-occidentales; allí se pelea con las manos, las piedras, las armas y con la misma vida.

- Estados Unidos no logra resolver el problema de Irak y se empeña en mantener la guerra, una guerra que ha empantanado al ejército más poderoso y criminal de la historia moderna, mientras la coalición proyanqui se ha venido desgastando. Sin embargo, no cuenta con el suficiente apoyo europeo, ruso y chino. Por tal razón empiezan a cobrar fuerza opiniones en el sector de los demócratas y los republicanos, que cuestionan el guerrerismo de Bush planteando un cambio de táctica, combinación de fuerza y negociación. En el caso de Irán una de las posiciones imperialistas es atraer sectores proyanquis de ese país e impulsar cambios en la política de los gobiernos islámicos antinorteamericanos. Esto, pues hay dos circunstancias diferentes, en primer lugar el carácter de Irán, que es un país económicamente fortalecido por la economía petrolera, con respaldo internacional y acuerdos entre los islámicos y los laicos para gobernar; a EU no le queda tan fácil invadir Irán debido al fracaso de su política de pacificación en Irak. En segundo lugar el imperialismo requiere un fuerte apoyo allí, ante la debilidad e ilegitimidad de países como Israel y cuando los actuales aliados árabes del imperialismo (como Arabia Saudita) no apoyan una lucha frontal contra Hezbollah y la resistencia iraquí. Esta política de contención, a partir de debilitar y llevar a la capitulación a los gobiernos antinorteamericanos, parece estar poniéndose a la orden del día.

- La cuestión del Estado palestino no parece tener solución en el corto plazo. Israel está en una nueva ofensiva contra el pueblo Palestino, desplazando a la población de la franja de Gaza y obligándola a refugiarse en Cisjordania dentro del plan imperialista de la hoja de ruta. Está además la falta de unidad entre las fuerzas de liberación palestinas, Hamas y Al-Fatah, lo que impide que puedan consolidar el estado palestino.

- En Nepal el proceso revolucionario ha tomado un giro crucial. La coalición de fuerzas democráticas y comunistas (entre ellas el Partido Comunista de Nepal Maoísta y el PCN Mashal) han asestado un golpe a la monarquía feudal. Ahora el centro de la lucha es la movilización de masas y la lucha por una nueva constitución democrática y antiimperialista. Los maoístas de Nepal hoy se enfrentan con el Partido del Congreso y el Primer Ministro Koyrala, quienes incumplen los acuerdos y consideran que es la Asamblea Constituyente la que debe definir el futuro de la monarquía, mientras los maoístas plantean que el cese al fuego y las negociaciones, no fueron para discutir el fin de la  monarquía, sino para ponerle fin, siendo otros los temas a resolver en la Constituyente.

- Las luchas de los inmigrantes en las ciudadelas imperialistas han tenido diversos momentos y formas, de 2004 a 2006 se manifestó en las gigantescas movilizaciones, pacíficas en EE.UU y violentas en Francia y Alemania. Desde 2006 hasta ahora han pasado por la lucha de resistencia contra las políticas de restricción a la inmigración y búsqueda de alianzas con partidos políticos tradicionales para garantizar la integración y el respeto a los derechos de los inmigrantes a partir de un régimen jurídico intercultural. Esto es expresión de la contradicción proletariado – burguesía.

- En África la inestabilidad política de los Estados es permanente por la contienda de los imperialistas por apropiarse de los recursos naturales, reflejando la lucha entre EU y los europeos. La crisis humanitaria y económica es resultado del saqueo neocolonial imperialista y la corrupción rampante de los gobiernos.

1.2. Sobre América Latina

Los países de América Latina, son un centro de la lucha antiimperialista a nivel mundial que se extiende desde el cono sur hasta el mar Caribe. Si en 1998, 60  millones de latinoamericanos vivían en países gobernados por gobiernos alternativos, hoy son más de 260 millones en Venezuela, Bolivia, Ecuador, Uruguay, Brasil, Argentina, Chile, Nicaragua, Cuba y las capitales de El Salvador, México y Colombia.

De ahí que sea necesario establecer una caracterización de estos procesos y aprender sus lecciones fundamentales, analizando los alineamientos políticos y las contradicciones.

1. Un primer tipo de gobiernos en AL es el grupo pro imperialista: México-Colombia-Perú, en donde destaca por su actitud incondicional con la política de Bush, el régimen fascista de Uribe, seguido de Alan García en Perú, mientras en México con Calderón. Aquí habría que sumar los gobiernos centroamericanos, a excepción de Nicaragua y Cuba en el Caribe, fieles escuderos de las políticas norteamericanas. En todos estos países hay procesos diferenciados de lucha popular y de unidad de la izquierda, en todos, la lucha política ha jugado un papel estratégico. En México ha tenido como referente la Asamblea de los Pueblos de Oaxaca y la corriente del PDR de López Obrador, que tiene la alcaldía de Ciudad de México. En el Perú, los movimientos populares se están reorganizando y la izquierda busca salidas al repliegue. La particularidad es el caso colombiano, que analizaremos posteriormente.

2. Un segundo tipo de gobiernos lo conforma el conjunto de procesos que en sus inicios se presentaron como gobiernos alternativos a la dominación imperialista, y hoy ayudan a las clases dominantes a ubicarse en un lugar seguro, negociando su condición en el sistema imperialista. En estos países se ha dado un proceso de conformación de un régimen de acumulación en el que la granburguesía se ha fusionado con el capital imperialista, tanto norteamericano como europeo y asiático, agudizando las contradicciones sociales. En tal circunstancia se han buscado regímenes políticos que giraron de la izquierda al centro, para garantizar las condiciones de la acumulación capitalista, la defensa de los intereses de los monopolios, la promesa aplazada de reformas sociales. Se trata de gobiernos que buscaron, desde la perspectiva burguesa y pequeña burguesa, un lugar en la globalización imperialista. Entre estos regímenes políticos existen, sin embargo diferencias y especificidades. Por una parte, en Brasil y Uruguay, llegaron al gobierno como proyectos políticos de partidos de Izquierda, el PT en Brasil y el Frente Amplio en Uruguay.

Para llegar al gobierno estos dos partidos tuvieron que aliarse con sectores de la gran burguesía, y en el caso de Brasil, Lula ha venido privilegiando la alianza con la derecha, al tiempo que aísla del PT a las posiciones críticas. En Uruguay, hoy el gobierno es un campo en pugna, allí conviven izquierda y derecha, sectores pro TLC con EE.UU. y sectores que defienden el conjunto de derechos conquistados. Por otra parte está el Chile de Bachelet, que si bien proviene del partido Socialista, hace parte de los gobiernos de la concertación, una alianza de las clases dominantes que respetan y defienden los “amarres” que Pinochet dejó con la Constitución. Por último la Argentina de los Kirchner, provenientes del Partido Justicialista, que no tiene nada que ver con la izquierda.

Brasil

Es una de las economías más grandes del mundo. Aquí se ha dado un proceso de conformación de poderosas multinacionales de la granburguesía y la llegada de megamonopolios internacionales, que encuentran en el gobierno de Lula da Silva un importante apoyo para la contención de la lucha popular.  Mientras Lula garantiza el proceso de la granburguesía brasilera que tiene en su agenda la idea del “gran Brasil” (una especie de potencia capitalista regional), ofrece algunos paliativos al pueblo en nombre de la consigna “hambre cero” en Brasil, sin embargo, no toca en lo esencial el sistema de privilegios, la redistribución del ingreso o la reforma agraria.

Por ejemplo, el grupo brasileño Gerdau del acero, compró la siderúrgica norteamericana Macsteel, convirtiéndose en uno de los principales megamonopolios de esta rama, destinada principalmente a la industria automotriz. Mientras Petrobrás, que nominalmente es una empresa estatal, en realidad es un monopolio que apenas tiene un 37% de capital brasilero, el resto es de multinacionales extranjeras. El objetivo de esta multinacional es oponerse a la idea de Chávez de reactivar la OPEP, ganado el control sobre empresas de la región, particularmente la industria del gas de Bolivia y logrando una alianza con la mexicana PEMEX.

También Brasil se ha convertido en el principal productor mundial de agrocombustibles (50% del total mundial), este negocio está fundamentalmente controlado por las multinacionales, de ahí que el gobierno de Lula no esté interesado en  una reforma agraria y esto lo lleve a conflictos con el movimiento Sin Tierra.

En 2007 el gobierno de Lula generó un conjunto de reformas: 1. Reforma al sistema de universidades federales tendiente al desmonte del sistema de universidad pública y gratuita, 2. Propuesta de nueva ley del trabajo, que pone en riesgo las conquistas logradas por los trabajadores y que incluye un impuesto obligatorio a los trabajadores sindicalizados.

Argentina

Argentina representa el caso más evidente del control económico casi absoluto de los megamonopolios. Con las políticas neoliberales de la década de 1990, fueron entregadas al capital imperialista la industria petrolera, el gas, las telecomunicaciones, la banca. YPF, privatizada y comprada por la española Repsol. Los monopolios argentinos decidieron  subordinarse al capital imperialista. Hoy de las 500 empresas más grandes, el 75% son de capital europeo, norteamericano, ruso o brasilero.

En los 90 fue la llegada del capital español y norteamericano (34% del capital invertido en las nuevas adquisiciones), recientemente llegó la inversión capitalista de Brasil, con un aporte del 24% de las nuevas compras y el capital ruso.

Este es el marco económico en el que se da la crisis política de fines de los 90 y comienzos del siglo XXI. Al igual que en Brasil, esta situación permite que emerja el gobierno de los Kirchner, que garantizan la profundización del modelo, a pesar de su retórica de un proyecto económico “neodesarrollista para impulsar la burguesía nacional”, se ha limitado a culminar el proceso de desnacionalización económica y favorecer los nuevos monopolios, fuente de su estabilidad política, al tiempo que propone a las masas populares algunos paliativos para frenar el proceso popular abierto con la insurrección conocida como el argentinazo en 2001. Los Kirchner consideran que sus socios estratégicos son los chinos, el principal comprador de soya argentina. El gobierno justicialista, proyecta esta alianza como parte de su plan de controlar el Estado hasta 2019.

Uruguay

Uruguay, fue también en la década de 1990 escenario de llegada de capitales extranjeros y desnacionalización económica. Las transnacionales han invertido en compra y aculumación de tierras para el agronegocio, papeleras y soya. El Frente Amplio gobierna desde 2005, en estos ya casi 3 años, se ha venido dado una lucha interna, por una parte entre el gobierno de Tabaré Vázquez y el FA, por la conducción económica, la relación con Estados Unidos y las políticas relativas a los Derechos Humanos, y de otra parte en el Frente Amplio entre corrientes opuestas. En este periodo de gobierno ha aumentado la deuda externa, el monocultivo forestal, la producción de soya y agrocombustibles y avance hacia un TLC con Estados Unidos por medio del TIFA (por sus siglas en inglés) Tratado de Comercio e Inversiones.

La protesta popular se ha expresado de varias maneras, una de ellas es el impulso a la Asamblea Popular y a la Corriente Clasista y Combativa, de la cual hace parte el Partido Comunista Revolucionario del Uruguay.

Chile

Aquí surgió una nueva clase de multimillonarios que dominan la economía altamente monopolizada, asociada con multinacionales europeas y estadounidenses dedicadas a saquear la riqueza piscícola, los bosques, las aguas y los recursos minerales del país, apropiándose de tierras de los pueblos originarios como los Mapuches.

Los gobiernos de la “Concertación”, alianza de: Partido Demócrata Cristiano, el Partido Socialista, el Partido por la Democracia y el Partido Radical Socialdemócrata, buscaron a partir de 1988 convertirse en la alternativa política de la transición a la democracia, desde un enfoque no fascista, pero desde la perspectiva de la gran burguesía, con posiciones de centro, pro- imperialistas  y manteniendo políticas neoliberales. Bachelet firmó el TLC con EE.UU.

El gobierno de Bachelet, del Partido Socialista que hace parte de la Concertación, programaticamente plantea el socialismo, a partir de profundizar la democracia, busca que la derecha, agrupada en Alianza País, no gobierne, pues esto no permitiría eliminar los elementos de fascismo dejados por la dictadura. De otra parte, Bachelet es fuertemente criticada por la coalición de izquierda Juntos Podemos, que agrupa al Partido Comunista (Acción Proletaria), al Partido Comunista y al partido Humanista.

3. Eje revolucionario: Cuba-Venezuela-Bolivia-Ecuador, en donde procesos unitarios de izquierda, con la activa participación de comunistas y revolucionarios, avanzan hacia la consolidación de gobiernos democráticos populares y hacia la creación de condiciones objetivas y subjetivas para consolidar los logros revolucionarios. Los gobiernos de Venezuela, Bolivia y Ecuador se plantean como proyectos hacia el Socialismo del Siglo XXI, que corresponde a aspectos de lo que caracterizamos como la Revolución de Nueva Democracia. Hoy en estos países hay luchas por reformas a las constituciones, defensa de la soberanía, defensa de los recursos naturales, cuestionamiento a la estructura de poder imperialista, reforma agraria y alianza con otros gobiernos alternativos, fortalecimiento del sector estatal de la economía, para una mejor redistribución del ingreso.

En este eje es necesario que los comunistas analicemos las tesis del Socialismo del Siglo XXI, diferenciando los elementos que corresponden al marxismo y las tesis que niegan sus fundamentos. La propuesta del socialismo del siglo XXI desarrollada actualmente en Venezuela, ha vuelto a colocar a la orden del día las tesis de la necesidad del socialismo como alternativa al capitalismo y a la dominación imperialista. Se trata de procesos nacionalistas revolucionarios, procesos enmarcados en la Revolución de Nueva Democracia, en donde se fortalecen el sector estatal de la economía y el sector privado pequeño y mediano y el sector cooperativo para debilitar el capital monopolista y defender la soberanía y la cultura nacional. Hay tendencias económicas en Venezuela que deben discutirse, por ejemplo enfoques hacia la hiperestatización de la economía.

No es adecuado contraponer el socialismo del siglo XXI con la construcción clásica del socialismo en la Unión Soviética, sosteniendo que este modelo ya no es válido. Hoy se trata de discutir los aspectos económicos y políticos de la construcción del socialismo, valorando adecuadamente las experiencias socialistas rusa, china y cubana, sus aciertos y errores. En esto es importante tomar como referencia teórica las tesis de Mao Tsetung sobre “las 10 grandes relaciones”. Hoy es necesario actualizar a la luz de la experiencia histórica las tesis sobre la construcción del socialismo en las condiciones del siglo XXI.

Recientemente, los imperialistas norteamericanos, políticos y empresarios proyanquis de América Latina se reunieron en septiembre pasado en Miami en la 11 Conferencia de la Américas, para analizar la situación política de la región. Y plantean lo siguiente:

Asegurar la realización de los TLC con Perú, Colombia y Panamá.

Considerar como preocupante y de profundo análisis la región del llamado “socialismo del siglo XXI”, calificando a estos países de neopolulistas y buscando restablecer la libertad y la democracia.

Frente a Cuba promover una transición pacífica hacia la democracia.

Por otra parte, los analistas imperialistas de y las firmas internacionales que miden las oportunidades de inversión en los países de todo el mundo (AON Risk Services y Management & Investiment Service), consideran a Bolivia, Ecuador y Venezuela como países de riesgo alto para la inversión.

Estos datos, y otras informaciones llevan a la conclusión de que se está preparando una escalada intervencionista para desestabilizar los gobiernos democráticos, o para evitar los cambios democráticos y revolucionarios que se impulsan por la vía de la construcción de un nuevo ordenamiento jurídico-político de tipo constitucional. Esto último merece un profundo análisis, pues a diferencia de Brasil, Uruguay y Argentina, en Venezuela, Bolivia y Ecuador hoy la lucha de clases se centra en la arena política constitucional:

Venezuela

Chávez ganó las elecciones de diciembre de 2006, con la consigna de avanzar al socialismo. A partir de aquí se inició una nueva fase del proceso, caracterizada por la intención de producir cambios acelerados. En lo político con la constitución del Partido Socialista Unificado de Venezuela PSUV, nuevo motor de los cambios; en lo económico con la redistribución social de la poderosa renta petrolera y en lo jurídico con una reforma constitucional hacia el socialismo por decreto. Todo esto es lo que se conoce como el “Proyecto Nacional Simón Bolívar 2007-2021”, y sus cinco ejes o motores constituyentes: 1. Una nueva ley habilitante que le da al presidente poderes especiales; 2. Reforma Constitucional; 3. La educación popular; 4. La nueva geometría de poder en el espacio nacional para debilitar los viejos poderes regionales y darle poder al pueblo en las regiones y localidades y 5. El poder de los Consejos Comunales, poder popular.

Lo acelerado de tales cambios, ha generado contradicciones en el seno de las clases que apoyan el proceso democrático revolucionario y han antagonizado las contradicciones con la oposición. Hoy el gobierno de Hugo Chávez enfrenta dificultades a partir de la derrota del referéndum, el balance que hoy se hace de esta derrota, tiene que ver, como el mismo Chávez lo reconoce, con el extremismo y el sectarismo hacia las capas medias, que no estaban de acuerdo con algunos de los puntos políticos del Referéndum, por ejemplo con los estudiantes y los partidos políticos e intelectuales que apoyaban al gobierno, pero cuestionaban el referéndum. A esto se le suma el crecimiento de problemas sociales como el burocratismo, la corrupción que no permiten enfrentar políticamente la delincuencia y el narcotráfico.

Para el 2008 se propone una táctica de reconfiguración del frente de la revolución. Políticamente reimpulsando el Polo Patriótico, con partidos que no quisieron ser parte del PSUV, con los movimientos sociales, la burguesía nacional y la clase media. Esto hace parte de la orientación en torno a las 3R: Revisión, Rectificación y Reimpulso.

Por su parte, la derecha está tratando de sacar partido de esta derrota y fortaleciendo la base social.

En estos momentos, el frente internacional se complica para el proceso Venezolano, debido a la crisis con Colombia. El papel de Chávez como mediador en el intercambio humanitario y su relación con las FARC y el comercio binacional, son los problemas más candentes del momento. De una parte, Estados Unidos, con el Plan Balboa tiene una estrategia de agresión contra Venezuela, en la que Colombia juega un papel crucial. De otra parte, Chávez, para defenderse de esta agresión ha desarrollado una posición de llamar a Nicaragua y Ecuador para profundizar sus diferencias limítrofes con Colombia y revive los conflictos fronterizos con Guyana en su frontera oriental. Al mismo tiempo, su planteamiento de que tiene límites con territorios controlados por la insurgencia colombiana, busca darle piso a su tesis de que se trata de fuerzas beligerantes y no terroristas. Sin embargo, ha habido un manejo diplomático inadecuado en estos planteamientos, pues su efecto ha sido el de lograr la unidad de las clases dominantes y otros sectores en Colombia contra Chávez y a favor del proyecto uribista, creando un ambiente en amplios sectores de la población desfavorable a Chávez, a la insurgencia y a la izquierda. Estos errores diplomáticos y la estrategia imperialista, pueden crear una condición de guerra entre los dos países, lo cual seria sumamente desfavorable tanto para el proceso venezolano, como para la izquierda colombiana.

No debe descartarse que en esta pugna estén en juego intereses económicos, como la necesidad venezolana de terminar el gasoducto colombo-venezolano e impulsar el proyecto del oleoducto que atraviesa el territorio colombiano y llega al océano Pacífico, así como la necesidad venezolana de importar alimentos colombianos, pues aún no se ha logrado el autoabastecimiento alimentario en ese país.

Bolivia

El proceso iniciado con el triunfo de Evo Morales en diciembre de 2005, ha tenido avances y dificultades. Entre los avances se puede señalar la nacionalización de los hidrocarburos, como parte de la recuperación de la soberanía sobre los recursos naturales (gas y estaño); la salida de Bolivia de los acuerdos antidrogas y otros instrumento de dominación neocolonial de los Estados Unidos; la revolución agraria, que hasta ahora va en la primera fase de establecimiento constitucional; la recuperación del salario de los trabajadores y el freno a la precarización, sumado al establecimiento de la “tarifa dignidad” con el bajo costo de servicios públicos a los sectores populares y una renta básica para toda la población mayor de 60 años; junto a esto se despliega una política social con el apoyo de Cuba y Venezuela en educación y salud.

Otro aspecto que amerita discusión es el proceso de la Asamblea Constituyente, que se ha convertido en el principal espacio político de la lucha por la transformación democrática. La Nueva Constitución fue aprobada el pasado 9 de diciembre, luego de un año de pugnas con la derecha, que se retiró de la Asamblea, dejando sin piso la “legitimidad” de la Nueva Constitución, que fue votada solo por 165 de los 255 constituyentes, y dejando sin resolver el equilibrio de fuerzas entre la derecha granburguesa y el proyecto revolucionario, que tiene su base en los pueblos originarios y en los trabajadores mineros.

La derecha se ha atrincherado en los departamentos de la Media Luna (Santa Cruz, Tarija, Pando y Beni), a los que se la ha sumado Cochabamba, es la región más rica por sus recursos gasíferos, y desde aquí impulsan el separatismo, la crítica al etnocentrismo del gobierno y hasta la guerra civil, con el apoyo del imperialismo norteamericano.

La izquierda, está conformada por el Movimiento al Socialismo MAS y Alianza Revolucionaria Antiimperialista -ARA (partidos comunistas, que apoyan a Evo Morales y busca darle un rumbo más claro al proceso). Una dificultad que enfrenta el gobierno es la tendencia indigenista de gran parte del discurso gubernamental, lo que hace que sectores y clases que no se identifican como indígenas, consideren que no hay una propuesta incluyente en la política del MAS, lo que es aprovechado por la derecha, para difundir que se trata de un proyecto autoritario, excluyente y racista al revés, lo que gana base entre sectores medios y urbanos de todo el país y sobre todo de la región de la media luna.

De ahí la importancia del llamado de ARA de prestar más atención al problema nacional y de clases, que a lo étnico indigenista, como base para ampliar la base social de la revolución y construir un gobierno democrático. Aquí, como en Venezuela, es clave el frente de partidos y de clases revolucionarias, amplio y pluricultural.

Ecuador

El camino hacia la Asamblea Constituyente, como espacio de lucha por crear condiciones jurídico políticas que favorezcan procesos de transformación democrática, ha tenido en el último año, varios momentos. En primer lugar el triunfo de Rafael Correa en noviembre de 2006, un gobierno democrático y patriótico, que a asumido las banderas de la izquierda ecuatoriana: condena al neoliberalismo y las privatizaciones, la recuperación de la soberanía con medidas como la nacionalización del petróleo, la expulsión de la base norteamericana de Manta, el rechazo a las pretensiones del Plan Colombia de convertir a Ecuador en corredor militar imperialista, el carácter ilegitimo de la deuda, la atención prioritaria a la vivienda, educación y salud, entre otras; un segundo momento el triunfo en el referendo de abril de 2007 del Si, que dio paso a la convocatoria a elecciones de delegados a la asamblea; un tercer momento la elección de delegados que dio como resultado que de los 130 miembros de la Asamblea, 80 pertenezcan a "Alianza País", el partido del presidente Rafael Correa. Hasta el momento esta iniciativa ha dado lugar a una pugna de poderes entre el Congreso con buena presencia de las clases dominantes y la Asamblea.

La granburguesía, que ha sufrido una derrota política se están atrincherando en la ciudad costera de Guayaquil, para, al igual que en Bolivia, crear un enfrentamiento regional y étnico, entre la sierra de mayoría indígena y la costa urbana.

Sin embargo, a diferencia de Evo Morales, Rafael Correa no propone un proyecto indigenista, aunque cuenta con el apoyo del movimiento indígena. Su base social es fundamentalmente de clases medias urbanas. Y hasta ahora se han logrado acuerdos en la Asamblea Constituyente entre el partido de Correa y los partidos de izquierda: Partido Marxista Leninista, Partido Socialista y Pachakutik, para enfrentar a la derecha.

La izquierda en la Asamblea impulsa la propuesta de refundación política, ampliación de la democracia, defensa de la soberanía nacional, control a los monopolios nacionales e internacionales, una distribución adecuada de la riqueza, y la necesidad de cortar la dependencia con la economía petrolera ampliando la base económica.

 

Segunda Sesión Plenaria de Comité Central

Partido Comunista de Colombia – Maoísta, PCC-M

Colombia, Enero  de 2008