¡Proletarios de todos los países, Uníos!
DOCUMENTO SITUACIÓN NACIONAL
Después de cinco años en la dirección del Estado Colombiano, el sector más antidemocrático y antinacional de la gran burguesía y los terratenientes ha plasmado de manera audaz y decidida su visión de sociedad que venía ensayando e implementando a través del terror en las áreas controladas por los paramilitares, de esta manera se puede plantear que se ha nacionalizado la visión de la gran burguesía en seguridad, represión, crecimiento económico y productividad del trabajo, entrelazada con las concepciones de los paramilitares y de los narcos sobre la sociedad, el Estado y la cultura.
Las clases dominantes están divididas en dos sectores, el fascista y el burgués neoliberal, a su vez en cada bando hay tendencias y matices. En el campo fascista, están de un lado los representantes de los narcos y los paramilitares con voceros entre los senadores de la parapolítica y gremios como el ganadero; de otro lado están los fascistas que tienen diferencias con el papel de los narcos y los paramilitares. En el otro bando, están los defensores a ultranza del modelo neoliberal, que tienen diferencias con la corriente fascista y a la vez están los sectores demoliberales, que defienden el Estado de derecho y la Constitución. Ambos bandos han tenido periodos de unidad y pugna. En estos momentos hay una alianza temporal en torno a las políticas de Uribe Vélez en el terreno internacional y en el combate a la insurgencia, así el grupo demoliberal tenga reparos.
Sin embargo, aún el proyecto fascista requiere de tiempo para nacionalizar, legalizar e institucionalizar el modelo, que no es más que el botín de los ganadores de un periodo histórico y que choca con los intereses del sector no fascista de las clases dominantes y del pueblo en general.
La política sobre la cuál el sector fascista ha sustentado su poder ha sido la necesidad de eliminar las organizaciones revolucionarias, principalmente a las armadas, que son desde su punto de vista el principal obstáculo para el desarrollo económico y las “libertades personales” de los colombianos, donde todas las manifestaciones organizadas e individuales de critica al régimen son consideradas como actores armados o “guerrilleros de civil”. Este argumento es el pilar ideológico del régimen ya que requiere enseñar a los colombianos que para este país solo existe el camino de un puñado de familias que siempre han detentado el poder, que no están dispuestas a ceder sus privilegios políticos, económicos y sociales y que exigir y organizarse para pedir reformas y cambios fundamentales solo traerá la muerte, la pérdida de derechos adquiridos y la expropiación de los medios de producción y de existencia de los que se subleven.
Todo lo anterior se sintetiza en el planteamiento del Estado Comunitario que es una visión ideológica y política sobre el tipo de sociedad hacia donde avanzar que se caracteriza por: 1) el sector privado tiene un papel central en el crecimiento, la tarea de generación de riqueza es fundamentalmente una responsabilidad del sector privado. 2)El Estado debe cumplir su papel de proteger el interés privado para que este se desarrolle sin obstáculos, preservando la confianza y la seguridad para la inversión y políticas sociales hacia los más pobres, para garantizar lo que para ellos es el “interés colectivo”. 3) Todos los colombianos deben promover la confianza para la inversión extranjera, la cual permite el crecimiento económico, como única salida a la disminución del desempleo y la pobreza, por eso plantea que el problema no es de lucha de clases, es decir cada quien desde el lugar que ocupa en la sociedad y por lo tanto en la distribución de la riqueza que le corresponda. 4) La implementación de una política de seguridad interna que derrote las organizaciones armadas y la oposición política que ponga en entre dicho el modelo de crecimiento económico.
El trasfondo de todo el discurso contrainsurgente y contrarrevolucionario del régimen es ajustar el aparato económico y el Estado a las nuevas exigencias de acumulación imperialista mundial. Los retos del actual régimen son:
En lo económico, mantener el crecimiento del PIB y el ingreso per capita y darles sostenibilidad a través de atraer la inversión extranjera directa, para ello ha venido estableciendo zonas francas, reducción de impuestos, venta de acciones de las principales empresas estatales y flexibilización laboral.
Una de las banderas del régimen fascista de AUV es el crecimiento económico. A mediados del 2007 se creció a un ritmo cercano al 8% y se termina el año con una tendencia hacia la desaceleración económica, muchos analistas coinciden en que en el 2008 la tasa de crecimiento no superará el 5%, lo que está relacionado con la desaceleración de la economía de Estados Unidos. El crecimiento tuvo que ver con los siguientes sectores: construcción, transportes, comunicaciones, sector bancario, manufacturas, comercio, restaurantes y hoteles, inversión extranjera y exportaciones. También se muestra como dato que el Ingreso Per Cápita llegó a 3.600 dólares.
Colombia ha sido considerado por el FMI y el BM como modelo y el sexto mayor reformador del mundo, pues ha agilizado el comercio exterior, ha mejorado la protección a los inversores y ha aligerado la carga tributaria, según el Banco Mundial. De igual forma ha introducido un sistema que permite presentar las declaraciones fiscales de manera electrónica, reduciendo el tiempo para su preparación y procesamiento en un 41%.
El salario mínimo para 2008 quedó en $461.000 pesos, mientras el costo de la canasta familiar estuvo para diciembre en el doble del salario mínimo. Las estadísticas muestran que la tasa de desempleo se redujo, pero se amplió el trabajo informal y los trabajadores temporales. Al mismo tiempo el índice de distribución del ingreso en Colombia sigue siendo de los más inequitativos en América Latina.
La consecución de mercados para las exportaciones es primordial, para ello requiere de la firma de acuerdos bilaterales y multilaterales centrando en la exportación de recursos energéticos (petróleo, carbón y gas).
Para 2008 se proyecta la inversión en televisión digital, un nuevo canal privado de televisión, fortalecer el turismo en infraestructura, impulsar el sector de los agrocombustibles, la venta de electrificadoras (Nariño, Caquetá y Huila) y ampliación y reconstrucción de aeropuertos, ampliación de concesiones portuarias e infraestructura vial, ingreso de multinacionales de Fondos de Capital Privado (reorganización de empresas locales para su venta).
Además para el 2008 el gobierno propone una escalada de alzas y aumento de impuestos y un fuerte control del gasto público, para evitar un incremento de la inflación, siguiendo la receta del FMI ya que se prevé que Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela tendrán caídas en su crecimiento económico, siguiendo la tendencia del resto de los países de América Latina. Esto debido a la dependencia de estos países exportadores de materias primas hacia EEUU, se verán afectados "por la desaceleracion del crecimiento de la demanda mundial". Esta tendencia se puede agravar si el conflicto con Venezuela se profundiza y por las dificultades en la firma del TLC.
La capacidad de acumulación para la gran burguesía y los terratenientes durante el próximo año no se ve amenazada debido a los recursos provenientes de los altos precios del barril del petróleo, la inversión privada y el consumo de los hogares. Sin embargo el modelo impuesto esta sujeto cada vez más a los vaivenes de la economía mundial donde se avizora una crisis.
En lo político, el proyecto fascista requiere garantizar la continuidad en el poder después del 2010, ya sea con otro candidato o buscar un tercer mandato de AUV para consolidar las tareas de reformar el Estado, la organización de los partidos, la conclusión de la incorporación del aparato paramilitar a la legalidad, fortalecer las alianzas con los partidos y sectores sociales que apoyan el régimen comandados por el “grupo fascista” y derrotar política y militar a la guerrilla.
En el seno del uribismo se mantienen las contradicciones sobre la candidatura presidencial, pero este debate ha pasado a segundo plano debido a la actual situación de guerra en Colombia y a la situación internacional.
Además tiene que lidiar con el fortalecimiento de un sector de las fuerzas armadas con gran incidencia en la vida política y económica y con sus viejos aliados paramilitares (políticos y militares) que se han visto afectados por el proceso de Justicia y paz y vienen salpicando a Uribe y otros funcionarios creando dificultades al gobierno. El régimen se verá preso entre dos poderes enormes que han sido pilar y resultado de la lucha contrainsurgente y antipopular que le dificultarán su capacidad de decisión.
La presión internacional por un acuerdo humanitario que libere e intercambie prisioneros de guerra, puede aumentar si gana el Partido Demócrata en EU. De todas maneras, Uribe se ha mostrado opuesto a un acuerdo humanitario y no contempla dentro de su agenda un Acuerdo de Paz con la guerrilla, ya que considera necesario una mayor disminución de la fuerza bélica insurgente, a la vez que requiere el constante flujo financiero y militar de los EU, claves para la acumulación; para Uribe no es rentable económicamente hoy una Acuerdo de Paz, de ahí que insista en profundizar la derrota política y el repliegue militar de las FARC-EP.
El manejo inadecuado que el régimen de AUV ha tenido sobre los principales debates nacionales como el Acuerdo Humanitario, el proceso de la legalización política, militar y orgánica de los paramilitares, la intervención directa en la política y en los demás poderes públicos y la permanencia en su gabinete de personajes que causan deserción en sus propias filas, son factores vulnerables para el régimen y han evidenciado de manera abierta su carácter.
En el aspecto militar, durante el gobierno de pastrana comenzó un plan de reingeniería de las fuerzas militares con el fin de modernizarlas y llevarlas a ganar la iniciativa estratégica en la guerra contra la insurgencia. En el segundo mandato de AUV este es un objetivo alcanzado y el proceso de modernización continuara. Con la llegada de AUV al poder, la doctrina militar ha sufrido cambios en concordancia con su política de seguridad democrática. Se le otorga a las fuerzas militares el papel de vanguardia, más específicamente al ejército, en la lucha contrainsurgente y pasa a primer plano el enfrentamiento militar.
Además es importante tener en cuenta que el sector defensa no sólo cuenta con recursos cuantiosos, $18.3 billones para el 2008 que representan 5,6% del PIB, sino que actualmente se ha constituido en un grupo monopólico de carácter estatal denominado el Grupo Social y Empresarial de la Defensa (GSED) que cuenta con 18 empresas que han elevado de manera exponencial sus utilidades y que además cuenta con el asesoramiento de los grandes empresarios privados y de los gremios, así como de entidades estatales como la contraloría y la procuraduría.
Para trazar la estrategia militar de disminuir la capacidad bélica de las FARC se priorizaron en las áreas estratégicas donde se debía replegar a la guerrilla para garantizar el manejo de la opinión, la inversión y la sensación de derrota de la guerrilla (control de las áreas periféricas de las grandes ciudades, eliminación de milicias urbanas y la circulación de las vías principales) para posteriormente destruir los corredores estratégicos y las bases históricas. Esta estrategia se concibió después de un análisis de las características del modo de operar de las FARC y permitió que hoy la guerrilla se encuentre en defensiva estratégica con una disminución de su capacidad de movilidad, logística y contundencia militar, afectando la centralización de la organización. Además han sufrido serios reveses con la caída de varios de sus principales mandos.
Una dificultad en el terreno militar que se prevé es el problema financiero, pues los recursos para completar el pie de fuerza están garantizados sólo hasta el 2010 mediante recursos no permanentes; pero además el pasivo está aumentando de forma exponencial, el 65% de la inversión pública se destina a inversión militar y reducir a un efectivo de la guerrilla cuesta algo más de $450 millones. Para el 2008 ya está previsto el desequilibrio en las finanzas públicas y ya se escuchan voces sobre la insostenibilidad de este gasto. En el terreno militar las fuerzas armadas se han cuidado muy bien de no dar a conocer el número de bajas y de manejar la información para justificar sus reveses militares.
La otra dificultad del régimen en lo militar es la renuencia de sectores del viejo paramilitarismo a legalizarse , el control y auge de nuevos ejércitos privados y garantizar la rebaja de penas y el botín de los paramilitares que sustentaron gran parte de la política contrainsurgente . Se puede afirmar que hay reacomodamiento de las fuerzas paramilitares que conjuga la negociación con el Estado y el reposicionamiento de sus fuerzas políticas y militares como parte de la consolidación de sus logros durante más de veinte años. Es decir no están dispuestos a soltar el control político, territorial, militar y económico que los tienen hoy como la facción más poderosa de la granburguesía.
En todo caso, en la actualidad el fenómeno paramilitar está extendido a casi todos los departamentos y se encuentra en un proceso de reagrupación de fuerzas que pugnan por el control de zonas estratégicamente importantes y por el negocio del narcotráfico. Tal es el caso de las denominas Águilas Negras, que empezaron actuando como grupos separados y hoy día conforman una estructura única con presencia en varios departamentos (Antioquia, Meta, Cundinamarca, Nariño y Cauca) bajo el mando de macaco, o las denominadas Organizaciones Nueva Generación (ONG) que se enfrentan militarmente con los anteriores.
Según los últimos estudios de ONG´s existen actualmente 67 grupos que actúan en 24 departamentos, pero algunos de ellos han ido constituyendo estructuras nacionales sin que esto sea aún reconocido por el Gobierno y sin que existan datos más precisos de cómo se está dando esta reorganización.
EL POLO DEMOCRÁTICO ALTERNATIVO
Una vez que el control del Partido Liberal lo perdiera la posición socialdemócrata y pasara a manos de los viejos caudillos con la dirección de Cesar Gaviria, la Gran Coalición democrática disminuyó su papel de oposición al régimen de AUV y paso a ser el PDA el principal opositor a las políticas de AUV.
El PDA alberga en su seno numerosas tendencias políticas y corrientes ideológicas, siendo las posiciones de los comunistas minoritarias y dispersas, con un fuerte sector moderado cuya visión de lucha y programático no va más allá de la lucha por la defensa de la Constitución del 91, la defensa de los derechos humanos, por una sociedad más democrática y menos inequitativa proveniente de sectores históricos de izquierda e intelectuales que han considerado solo la salida política como medio para alcanzar cambios en la sociedad colombiana. Y un sector importante que considera que el PDA debe ampliarse a sectores de la gran burguesía siguiendo el camino de Lula que pueda acceder al poder e insertarse en la economía mundial y disminuir el impacto social de sus políticas neoliberales y considera como principal piedra en el zapato a todos los comunistas que siguen planteando la necesidad de la violencia revolucionaria y el socialismo como programa minino.
Aunque el PDA ha logrado mantener la unidad en su seno gracias a la capacidad negociadora de su Presidente y al apoyo de la mayoría de sus integrantes de que su permanencia permite la sobrevivencia política, desde su seno han surgido diferentes luchas por minar su capacidad y presionar para tomar posición al lado del gobierno en torno a que el pueblo no tiene derecho a rebelarse ni mucho menos a tomar las armas para defenderse, a tildar a todos los del campo revolucionario que entienden el contenido histórico o aplican el concepto de la “combinación de las diferentes formas de lucha” como la fuente de los problemas de la sociedad e igualan la acción de las guerrillas con las de los paramilitares.
La participación en las administraciones municipales conseguidas en el 2002 y 2007 es el acumulado político que tiene el PDA para contender por la presidencia en el 2010.
La constante persecución política a los comunistas al interior del PDA como eco de las posiciones uribistas esta llevando a que este sector no pueda imprimir un programa más consecuente y llevar al Polo más allá de la lucha electoral. En meses pasados se publicó un artículo donde se llamaba a la expulsión del PCC, el MODEP, el MOIR y otros que dentro de sus planteamientos reconocían la existencia de la guerrilla, o que lo planteaban como parte del movimiento democrático y revolucionario.
El planteamiento de la unidad de los comunistas en el PDA para fortalecer una posición más revolucionaria propuesta no se ve a corto tiempo como una tarea de los diferentes partidos, ya que estos priorizan acuerdos con otras fuerzas políticas y en algunos casos mantienen puntos de vista que subvaloran el papel estratégico de la unidad de todos los comunistas.
LAS ORGANIZACIONES GUERRILLERAS
La guerrilla, tanto las FARC como el ELN, han sido llevadas a una posición defensiva, donde sus zonas de retaguardia histórica han sido convertidas en zonas de disputa militar.
El ELN se encuentra en una situación militar comprometida, con sus fuerzas y recursos bastante diezmados y tratando de ganar un respiro militar y proyectarse como una fuerza política a través de las conversaciones con el gobierno de AUV. Aunque ya van siete rondas de negociaciones en la Habana, mas unas reuniones anteriores, no ha sido posible redactar el documento base que de inicio a un proceso de negociación.
Sin embargo, a pesar de la debilidad militar en que se encuentra no se puede considerar que esta organización este destruida. En eso coinciden los militares y políticos del régimen y aunque no dejan de ejercer presión militar, le están dando importancia a las conversaciones con miras a iniciar acuerdos de paz. Por su parte, el ELN esta interesado en constituirse como fuerza política, para lo cual esta haciendo esfuerzos por concentrar sus trabajos de masas bajo una sola organización y entrar de lleno a la contienda política, ya sea dentro del PDA o por fuera de el. Siendo esa la posición oficial del COCE, se encuentran posiciones disidentes como los frentes del suroccidente quienes están enfocando su trabajo de masas en ganar combatientes para nutrir nuevamente sus frentes.
El gobierno se ha mantenido en tres puntos: cese de hostilidades, repliegue táctico de las unidades guerrilleras en zonas específicas del país y acompañamiento internacional en las zonas de repliegue.
Por su parte el ELN ha insistido en la importancia de una definición temática para abordar el tema de cese de hostilidades:
- Acuerdo para construir un ambiente de paz que beneficie a todos los colombianos, donde se contemple:
- Soluciones al desplazamiento forzado.
- Cese bilateral al fuego y a las hostilidades.
- Tratamiento a los casos de la privación de la libertad (liberación de retenidos y liberación de presos políticos).
- Garantías para la protesta social, cese de los asesinatos y la persecución política.
- Acuerdo que propicie la participación de la sociedad en la construcción de la paz y la democratización de la vida nacional, donde se contemple:
- Preparativos de la Convención Nacional.
- Agenda legislativa favorable al país y a la paz.
- Articulación de los procesos de participación democrática, entre ellos las casas de paz.
- Reconocimiento y garantías para el ELN.
- Espacio para la participación de la comunidad internacional.
En el terreno militar las cifras de la Fundación Seguridad y Democracia nos dan una idea de la situación: durante el período agosto 2002 – julio 2007, el gobierno ha emprendido 1525 acciones contra las unidades del ELN en tanto este sólo ha tenido la iniciativa en 142; estas acciones se han concentrado en los departamentos de Antioquia, Norte de Santander, Cesar, Santander, Casanare y Arauca. En general todos los tipos de acciones (retenciones, sabotajes, retenes y paros armados) han disminuido sustancialmente durante este período. Tomando como punto de referencia el primer año del gobierno de Uribe, esta organización realizó durante el quinto año tan sólo el 7.05% de las acciones respecto al primer año calculadas en 1394. Los departamentos en que se han concentrado las acciones del ELN son Arauca, Boyacá, Cauca, Casanare, Cesar, Nariño y Norte de Santander.
En la actualidad se calcula que cuenta con aproximadamente 3000 combatientes. No dejan de ser importantes las bajas propinadas por las FARC, quienes en varias regiones se enfrentaron militarmente con el ELN con el objetivo de ganarles territorio y por considerar que el hecho de estar en conversaciones con el gobierno de AUV les quitaba legitimidad como revolucionarios.
Dada la situación del ELN, el blanco principal de la guerra por parte del gobierno han sido las FARC. Después de haber logrado a finales de los noventa pasar a guerra móvil donde puso a operar sus fuerzas principales y dar los golpes mas importantes durante su lucha armada a las fuerzas militares (Patascoy, Mitu, Miraflores, Las Delicias); haber logrado durante el periodo de la zona de despeje un importante crecimiento y ganar espacios para dar a conocer sus planteamiento para un Gobierno de Reconciliación y Reconstrucción Nacional y también haber cometido errores políticos que no permitieron avanzar en la unidad de los revolucionarios, la FARC se han visto enfrentadas a una ofensiva militar sin antecedentes que las llevo a replegarse sobre su retaguardia estratégica y las puso en una posición defensiva.
En estos seis anos su estructura militar y financiera ha sido duramente golpeada. De tener 16.900 hombres se calcula que ha pasado a tener 8.900 y de los 67 frentes que logro tener con su estrategia de desdoblar frentes y copar territorios, al menos 20 de ellos han sido significativamente disminuidos, algunos han tenido que ser reubicados y otros integrados a frentes existentes en otras zonas. Tal vez lo principal ha sido que el régimen logro hacer retroceder los avances que habían dado en dirección de lograr los objetivos del plan estratégico que se habían trazado en su Octava Conferencia, donde una tarea central era situar el 50% de su fuerza militar sobre la cordillera oriental con el fin de rodear a Bogota, al mismo tiempo crear redes urbanas en Bogota, Medellín, Cali y Barranquilla. No en vano un primer objetivo de las fuerzas armadas del Estado fue recuperar Cundinamarca, en donde no solo habían copado corredores estratégicos como el páramo de Sumapaz sino que ya hacían presencia armada en las goteras de la ciudad; asi como la operación realizada en la comuna 13 de Medellín. No se debe despreciar la información proporcionada por el propio ejercito: en la actualidad no tienen frentes operando en cundinamarca y Boyacá, han perdido importante influencia en la Costa Caribe, buena parte de su fuerza militar esta concentrada en las zonas de frontera con Panamá, Venezuela y Ecuador y en sus zonas de retaguardia históricas ubicadas en Guaviare, Caquetá, sur del Meta, Putumayo y Nariño.
Además, por primera vez han logrado tocar miembros del Estado Mayor, con la captura de Simón Trinidad, el ataque al campamento de Carlos Antonio Lozada y la muerte del negro Acacio y Martín Caballero ; si bien no han logrado llegar al Secretariado.
En medio de esta situación las FARC enfrentan problemas que si no son resueltos les dificultaran su recuperación. Por un lado esta el problema de las deserciones que en la mayoría de los casos terminan con delaciones, las infiltraciones que han sido efectivas llegando hasta importantes niveles dentro de la jerarquía de los frentes y el Estado mayor, y el problema logístico que no tiene que ver solo con los recursos financieros sino con la munición y la manutención cotidiana de los combatientes.
De otra parte uno de sus flancos mas débiles es el político, si bien en los últimos meses con la discusión del intercambio humanitario ha tenido la oportunidad de aparecer en el escenario internacional con la liberación de varios retenidos, es mucho lo que tiene por hacer en cuanto a la percepción que la opinión publica tiene de ellas, tanto en lo nacional como en lo internacional, si no avanzan en este terreno difícilmente saldrán de la situación en que se encuentran.
Estado promotor y subsidiario. El Estado promotor no es el Estado empresario, absorbente, que marchita la iniciativa privada. La función de promover implica llenar vacíos, acometer una labor subsidiaria y, por lo general, temporal. El Estado Comunitario es un árbitro, no un invasor de la actividad privada. Es un complemento, no un sustituto de ella”. Estado Comunitario... Plan de Desarrollo. 2006 - 2010
“…Es también una herramienta para generar confianza, inversión y crecimiento. … La seguridad provee condiciones para la inversión, y esta permite que se alcancen objetivos sociales. La seguridad Democrática es, por lo tanto, un medio para la erradicación de la pobreza. La seguridad y las libertades se requieren para que el inversionista tenga confianza. El crecimiento sólo se da cuando hay un respeto firme a los derechos más básicos: la vida, la libertad, la propiedad individual en un ambiente de conveniencia social. Es en este contexto que se da el crecimiento económico necesario para que crezca el empleo, para que crezcan los ingresos laborales y para que crezcan los recursos para la política social. Esto, junto con una política social efectiva, sella la unión entre todos los colombianos, y legitima la seguridad y las libertades públicas”. Ibid.
Pensar mal. Alfredo Molano Bravo. (El Espectador) 22-12-2007.“Durante el segundo mandato de Uribe, las FF.AA. recibirán 60 billones de pesos (un billón = un millón de millones). Un sólida y sobre todo corta investigación de José Fernando Isaza y Diógenes Campos revela datos complementarios que ayudan a entender cuál es el verdadero resorte de la vehemencia y el patriotismo de Uribe y de sus militares. Se han desmovilizado 35.000 hombres de las Auc y se han entregado 13.000 de las guerrillas, pero el presupuesto de guerra aumenta: en el 2008 habrá 450.000 nuevos cargos dedicados a la guerra; más de la mitad de sueldos y salarios que paga el Gobierno se van en militares y anexos.
El gasto en defensa es igual a la suma de todas las transferencias en salud, educación y saneamiento ambiental. El 65% de las inversiones del gobierno va a la guerra. Según Isaza, que es gran matemático, cada guerrillero muerto o reinsertado cuesta 5.562 millones de pesos. Para rematar: hay dos ejércitos: uno en retiro —dedicado a sus ganaderías y a sus empresas de seguridad—, que se lleva el 40% del presupuesto militar, y otro en servicio, que se alimenta del 60% complementario.
Cuando se habla de Fuerzas Armadas se debería hablar con rigor: son un verdadero gremio armado que controla la mayor empresa económica del país y que, como toda empresa, su prioridad es reproducirse de manera ampliada. ¿Quién en el futuro será capaz de ponerle el cascabel al gato? ¿Cómo se desmontará esa infernal maquinaria de guerra? Lo peor de Uribe no será lo que hizo, sino lo que a nuestros hijos les tocará pagar.
Dentro de los aspectos más importantes a tener en cuenta están: 1) Se quita peso al servicio militar obligatorio dando paso a voluntarios y con las unidades principales conformadas por profesionales; la meta hoy día es que predomine la profesionalización de las fuerzas militares. Sin embargo durante períodos ha sido necesario que recurran al reclutamiento forzoso de jóvenes en las zonas rurales y en los barrios, así como se debe tener en cuenta que financieramente este proceso de profesionalización tiene un costo elevado pues se gasta diez veces más para colocar un voluntario en servicio. 2) Se ha institucionalizado un método de educación formal militar en la que se pone énfasis en la enseñanza de los métodos de la guerra irregular, buscando perfeccionar el rendimiento de las pequeñas unidades y teniendo en cuenta otros aspectos como el manejo de la política de DDHH, la guerra informática y las operaciones conjuntas y especiales. 3) Un cambio en la estructura, contando hoy día con siete divisiones asignadas territorialmente, todas dotadas de batallones contraguerrilla y brigadas móviles; además de la FUDRA, las Fuerzas Especiales y la fuerza de tarea Omega. 4) Innovación operacional centrando en inteligencia (nutrida por las infiltraciones y las delaciones) y operaciones de fuerzas especiales combinadas con despliegues rápidos de la fuerza aérea y la infantería. 5) una mejor dotación de armamento, desde mejores pertrechos y armas para la infantería hasta una fuerza aérea que cuenta hoy con un importante poder de fuego y que permite la rápida movilidad de las tropas.
La estrategia contrainsurgentes se basa en un análisis de las FARC siendo los aspectos analizados: Primero, que tenían debilidades, desde la perspectiva de la guerra popular, en su línea de masas, en la política de frente unido, en la guerra política y en la acción internacional; segundo, que por la disposición de sus fuerzas y su modo de operar, en ese momento en el año 2002, se encontraban asentadas en áreas de base y tenían corredores de movilidad. Conjugadas estas dos cosas el Estado entró a atacar por un lado las unidades insurgentes y por el otro las fuentes de apoyo logístico y financiero.
Dentro de la estrategia la dominación de áreas a nivel local era la piedra angular de la contrainsurgencia, buscando mantener a las FARC en un estado de desequilibrio para hacer retroceder la guerra móvil que había comenzado con la conformación de sus fuerzas principales. Y buscando restablecer la presencia del Estado con sus instituciones políticas y judiciales. Para ello han utilizado de manera más sistemática y cualificada el control de recursos y el control de población, tomando aspectos de la denominada “guerra de cuarta generación”, en palabras de un militar francés experto en estrategia militar: “para ganar una guerra se requiere un 20% de acciones militares y un 80% de acciones en el campo social”.
Se comenzó por la recuperación de áreas estratégicas empezando por el departamento de Cundinamarca y por las zonas donde se necesitaba implementar megaproyectos relacionados con vías, recursos naturales y agricultura comercial, combinando la acción militar de las fuerzas armadas con la acción de las fuerzas paramilitares. Hoy el objetivo es golpear la retaguardia estratégica de la guerrilla donde se encuentran replegadas sus principales fuerzas y sus principales cuadros, es decir, la guerra está concentrada en el sur del país en los departamentos de Caquetá, Nariño, Cauca y Putumayo. Esto sin dejar de actuar contra frentes y mandos de especial importancia dentro de la guerrilla encargados regionalmente, como el caso de Martín caballero o el negro Acacio.
Sin embargo, es necesario tener en cuenta que a raíz de las negociaciones con el Estado, al interior del paramilitarismo surgieron contradicciones que se expresan en el mapa del llamado rearme paramilitar. Por un lado, están quienes no quisieron hacer parte de las negociaciones y que mantienen sus estructuras militares y políticas, siendo el caso más representativo el de Vicente Castaño quien además reclutó nuevas fuerzas provenientes de los desmovilizados, pero que no se descarta que entre en negociación directa con el gobierno de los EU. En este mismo sector, se encuentran mandos medios que por cuenta propia o bajo la dirección de los jefes recluidos en la cárcel siguen operando en las zonas donde lo hacían, o ampliando su zona de influencia o abandonando algunos municipios para entrar en otros. En todo caso es una facción que sigue jugando un papel contrainsurgente ya sea porque dentro de la estrategia del fascismo lo requieren o porque consideran que el Estado no está en capacidad de entrar a controlar los territorios que ellos desocupen. Ejemplo de ello es la presencia paramilitar en el sur de país y en la zona del Uraba.
Los ejércitos privados dependen principalmente de narcotraficantes y no actúan principalmente como contrainsurgencia sino al servicio de capos, para defender rutas de salida de droga y entrada de armas e insumos, también tienen dominio territorial y político en las zonas bajo su influencia. Ejemplo de esto es la situación en la costa Pacífica nariñense o en sectores del Cauca y el Valle del Cauca y los llanos.
Por un lado está el proceso de legalización implementado a través de la ley de Justicia y Paz con el cual los jefes paramilitares (terratenientes y narcotraficantes) entran en un proceso de negociación con el Estado que les garantice su legalidad como ciudadanos, cuidándose de no perder el dominio político y económico que a sangre y fuego lograron en vastas regiones del país. Para ello desmovilizaron sólo una parte de sus fuerzas reales, puesto que es sabido que muchos de los que se presentaron a los procesos de reinserción fueron reclutados en veredas y barrios bajo amenazas o con ofrecimientos económicos. Pero siguieron manejando sus estructuras desde los sitios de concentración o reclusión no sólo para mantener el control político de departamentos y municipios, como quedo evidenciado en las elecciones de octubre de 2007, sino que siguen actuando militarmente en el aniquilamiento de líderes políticos y sociales que se oponen al régimen. El paramilitarismo sigue siendo una política de Estado necesaria para sostener el proyecto político del fascismo.
El origen de las fuerzas paramilitares como política contrainsurgente del Estado Colombiano se puede remitir a la formulación de la doctrina de seguridad nacional por parte de los EU. Sin embargo, es desde la década de los ochenta cuando bajo la tutela de una nueva facción emergente de la granburguesía se constituye como proyecto político, aplicando un plan durante más de 20 años para acaparar las tierras más fértiles y ricas en recursos naturales, lograr el control político y militar de vastas regiones del país y llegar al gobierno mediante una bien tejida red de alianzas clientelistas y mafiosas.
Después de haber jugado un papel estratégico en la guerra contrainsurgente, donde algunas veces participó en la confrontación militar con la guerrilla proporcionándole bajas importantes por ejemplo al ELN, pero sobre todo encargándose de la eliminación, el desplazamiento o el sometimiento de su base social, permitiendo el avance de las campañas de cerco contra zonas bajo el control de la guerrilla como en Urabá, el Catatumbo o el macizo colombiano, para mencionar sólo algunas, y que se constituían como esenciales para el proyecto político y económico del fascismo, las fuerzas paramilitares están en un proceso de reacomodamiento.
Las proyecciones que han presentado las diferentes organizaciones y partidos pertenecientes al PDA para el 2008, según lo presentaron en sus páginas, periódicos y congresos, están centradas en preparar desde la izquierda el acceso al gobierno por la vía electoral para el 2010 como la opción que corresponde hoy al pueblo colombiano en consonancia con las corrientes y tendencias en América Latina, y en este sentido identificando al PDA como el elemento clave para desarrollar tal propósito. La tarea de estas organizaciones es ganar posiciones dentro del PDA (tener gran número de delegados en su congreso), fortalecer la bancada parlamentaria con la presentación de propuestas y establecer alianzas principalmente con el partido liberal
En este mismo contexto para la mayoría de las fuerzas políticas de la izquierda que trabajan dentro del PDA, el debate de la combinación de las formas de lucha no se identifica como un debate propio del PDA, ya que en general hay unidad en el polo acerca de que es necesario llegar a una solución política negociada al conflicto social y armado, y un camino certero al intercambio humanitario, buscando un camino para la paz en Colombia; de tal manera que la lucha armada para ellos no constituye una posibilidad para la solución de los problemas sociales y políticos del país, y por el contrario, plantean que lo que hoy corresponde es acceder al gobierno y a nuevas formas de poder por medio la lucha de masas y electoral.
Desde el momento en que se elaboró este texto, la reacción ha logrado tocar al secretariado eliminando a dos de sus integrantes: Raúl Reyes e Iván Ríos.
Partido Comunista de Colombia Maoísta, PCC-M
Colombia, Enero de 2008
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